Jamás pretendí ser inmaculada

Doscientas páginas de poemas eróticos y fotografías en blanco y negro, Jamás pretendí ser inmaculada es mi más nuevo deleite literario.

Entré a la escuela, aprendí a escribir, me enamoré, me rompieron el corazón, rompí algunos corazones, llené los márgenes de mis cuadernos con historias, todo ello mientras se afianzaba mi fascinación por el hallazgo más importante de mi vida: los libros y las infinitas maravillas que se encuentran entre sus páginas.

Así llegaron mis XV años. Era 1995 y yo decidí que escribir sería mi ocupación principal. Luego llegaron mis 29. Era 2009 y yo decidí que enfrentaría la vida con el sexo abierto y dispuesto, que estar aquí era un regalo y yo no podía ser ingrata: debía celebrarla con cada partícula de mí, hacerle el amor a través de cuerpos ajenos en territorios políticamente correctos y también algunos clandestinos.

Jamás pretendí ser inmaculada. De niña me soñé aventurera, alguien que bien pudiera ser el personaje de un libro, y con eso en mente he creado las situaciones que configuran mis recuerdos. Aquella quinceañera que deseaba comerse al mundo sigue sazonándolo desde esta mujer de 41 con incontables recetas para la lujuria entre los dedos.

Si quieres tener este libro único y especial para mí entre las manos, lo encuentras aquí:

¿Amar despacio?

No me gusta amar despacio,
prefiero ropa destrozada en el suelo
marcas de besos en el cuello
lenguas insolentes
dedos que conozcan el camino correcto.

Amo las caderas impulsivas
los deseos urgentes
la saliva que enloquece al torrente sanguíneo
las miradas que hacen cenizas los prejuicios.

Me encantan las palabras que humedecen
los pantalones marcados
las mordidas en las orejas que embriagan a los poros
y la imaginación.

Vamos a ponerle escenario a esta fantasía
y seamos nuestra propia ficción.

#poesíaMSI

Mónica Soto Icaza


La foto es de Érik Marvaz

* Este texto aparece en mi libro Jamás pretendí ser inmaculada.

Martes

Mis martes solicitan dueño:

busco a un compañero para practicar

la danza del vientre en su cadera.

Deberá ser un hombre que crea en la magia

para comprender a mis dedos

cuando se multipliquen por cinco.

Otro requisito es que sepa jugar al mudo

no me importa ser la primera, décima

o su mujer número 60,

quiero creer que mis caricias

son las mejores de su vida.

Mi hombre / compañero será halcón,

aroma de café tostado,

cama recién tendida

y silencio listo para tocar una primera nota.

Se reciben candidatos

los martes de nueve a una.

Los demás días de la semana

seré artífice de mis propias historias,

mi propio colibrí.

#poesíaMSI


Este poema aparece en mi libro Jamás pretendí ser inmaculada, más de 200 páginas de fotos y poesía. Lo encuentras aquí:

La foto es de Carlos Sain.

Mi boca florece como un corte #LibrosQueMeGustan

Este #ViernesDeLectura de mediados de agosto de 2021 recomiendo un libro de 74 páginas y la extensión de un monumento: Mi boca florece como un corte, de la poeta estadounidense Anne Sexton.

Mi boca florece como un corte es una antología de una de las autoras precursoras de la poesía confesional. Sus líneas retoman los temas de las angustias femeninas, la incomprensión del mundo y del amor. Ganadora del premio Pullitzer de poesía en 1967, se atrevió a tratar temas tabú como la masturbación, el suicidio, la menstruación, la infidelidad, con un estilo reflexivo y combatiente al mismo tiempo: «Ella es tan desnuda y singular. Ella es la suma de ti y de tu sueño. Escálala como un monumento, paso a paso. Ella es sólida. En lo que a mí respecta, yo soy una acuarela. Lavable.»

Además, su lírica posee una fuerte carga erótica, siempre en un contexto de plenitud e incertidumbre: «… tan sensual como el amarillo-madre en el estanque, aquella noche que fue nuestra, cuando nuestros cuerpos flotaron y chocaron en agua de luna y las cigarras gritaron como lenguas.»

Este es un libro que requiere diversas relecturas en diferentes momentos de la vida. También es un portal hacia el descubrimiento de la obra de Anne Sexton, una mujer que hizo poesía y belleza de la depresión que sufría, aunque decidió morir a los 45 años. «Poemas y solo poemas me han salvado la vida».

De letras, vida y lecturas…

Los libros siempre han estado ahí, a mi alcance. Primero de mi apatía, después de mi curiosidad, ahora de mi fascinación. Desde mis primeros recuerdos los libreros llenos de lomos con títulos sugerentes y grosores tan diversos como la humanidad son habitantes de los espacios donde respiro, como cómplices incondicionales de mis locuras.

Los primeros que recuerdo son El nuevo tesoro de la juventud, enciclopedia con 20 tomos gris con rojo que fueron fuente de todos mis trabajos de primaria y secundaria. También Mi primera enciclopedia, de Disney, que leí completa de niña; después de comer agarraba un tomo y me sentaba en la escalera de la entrada de la casa a leerlo de principio a fin; en ella aprendí sobre Beethoven y que no todos los pájaros negros con el pico alargado son cuervos, sino arrendajos.

Me acuerdo de Por quién doblan las campanas, de Hemingway, que me llamaba la atención porque el significado que existía en mi mente de la palabra doblar no tenía nada que ver con campanas, que por naturaleza son de materiales no maleables. De Las tentaciones de San Antonio, de Gustave Flaubert, que mi mamá me leía acostadas en la sala y yo imaginaba con los ojos cerrados. De Mujercitas, de Louisa May Alcott, que me hizo empezar a cuestionarme el papel de las mujeres en la sociedad, y a sospechar que mi historia se saldría de las rayas de los cuadernos. Tenía ocho años.

Otro libro que se fijó en mi memoria fue el de la portada con una niña de gesto irreverente tras las rejas, Motín en el reformatorio, de Jack Thomas, que nunca leí, pero cuyo nombre me resultaba confuso a los diez años; yo creía que la niña se llamaba Motín, lo cual me parecía raro, pero no improbable. De Un instante de optimismo, que era una compilación de fragmentos de la obra de varios autores, donde leí por primera vez a Benedetti, el Poema 20 de Neruda, partes del famoso Un mensaje a García, de Elbert Hubbard, que años después leí completo, y otros más que me hicieron enamorarme de la poesía. Aunque no entendía bien a qué se refería Cortázar con el capítulo siete de Rayuela, no podía dejar de leer. Los libreros estaban llenos de universos, y entonces yo empecé a intuir que más allá de las repisas de madera de mi casa se encontraba un mundo entero de letras sobre papel. Y yo quería explorarlo entero.

Tenía 14 años. Vacaciones. La época no era económicamente propicia para salir de viaje: quienes vivimos en México ese verano de 1994 lo sabemos. Mis padres trabajaban, mis hermanas salían con amigos, yo me aburría sola en casa y lo natural fue ir hacia el librero para ver qué encontraba.

Había un lomo amarillo, ancho, que decía El corazón de piedra verde. No recordaba haberlo visto antes por ahí y el verde era mi color favorito, así que la elección fue sencilla. Lo tomé, le di la vuelta y empecé a leer la contraportada. Era una historia situada en México Tenochtitlan en la época de la Conquista, tema que me interesaba por mi predilección hacia lo prehispánico.

Fui a mi recámara, me recosté en la cama y mis ojos empezaron a recorrer las líneas de sus 827 páginas sin saber que conforme iba devorando los párrafos como alguien que no ha comido en días, también iba trazando las líneas de mi destino. A partir de esa novela escrita por Salvador de Madariaga y publicada por primera vez en 1942 para mí el mundo estrenó colores, sonidos, aromas, texturas y sabores. Desde entonces los libros jamás me han quitado el hambre.

Los libros te cambian la vida. Los libros reconfiguran las ideas. No imponen, invitan. No denotan, transigen. No sólo enseñan, sino que convocan a explorar. Cuando lees es inevitable que cambie la vida a tu alrededor.

No sé si hubiera sido buena abogada, una científica que transformara el rumbo del planeta o una empresaria que aportara miles de empleos a la sociedad, no me interesa: desde la mitad de la segunda década de mi existencia supe que la transitaría con los dedos manchados de tinta y los ojos inundados de letras. Ni un segundo he soñado con que sea de otra manera.

Si quieres leer mis libros, puedes conseguirlos aquí:

Papeles inesperados #LibrosQueMeGustan

Los libros tienen una magia especial. Así como dicen que «el que busca encuentra», la manera en que coincidí con mi recomendación para este #ViernesDeLectura fue tan mágica como el libro mismo: lo encontré entre revistas de cocina, manuales de superación personal y best sellers en la feria de libro de un supermercado. ¡Y me costó $30.00 pesos! (Hallazgos así no los tiene ni Obama).

El libro es Papeles inesperados, de Julio Cortázar, nada más y nada menos, publicado después de 25 años de la muerte del autor, e, irónicamente después de la publicación de sus «obras completas».

Papeles inesperados es una colección de textos sueltos, inéditos, encontrados por su viuda, Aurora Bernárdez en una cómoda abandonada a su suerte durante años. Dividido en Prosas, Entrevistas ante el espejo y Poemas, se compone de fragmentos, prólogos, notas, cuentos, poemas, discursos y mucho más.

Leerlo es como entrar en el proceso creativo del autor a lo largo del tiempo, como un voyerista que no nada más desea ver lo que él decidió digno de compartir, sino lo que descartó u olvidó, que no deja de tener el brillo, el ingenio, el sentido del humor y la desconstrucción magistral del lenguaje que hace que amemos tanto a Cortázar.

Por eso aquí les dejo una muestrita para abrir boca:

«Lo que me gusta de tu cuerpo es el sexo.
Lo que me gusta de tu sexo es la boca.
Lo que me gusta de tu boca es la lengua.
Lo que me gusta de tu lengua es la palabra.» Julio Cortázar

Con las piernas abiertas

«Las damas se sientan con las piernas cerradas», dicen manuales de buenas costumbres. Una mujer con las piernas abiertas es una amenaza para quienes tienen temor del cuerpo, de las sensaciones, de la libertad.

Las piernas abiertas suben escalones, dan zancadas, avanzan de prisa hacia las metas. Las piernas abiertas despiertan el sexo, lo que no quiere decir que por eso lo compartan con cualquiera.

Las piernas abiertas multiplican la vida, aminoran el miedo y devuelven el equilibrio que durante tantos años intercambiaron por castillos de arena.

Las piernas abiertas provocan deseo, permiten la entrada de corrientes de aire, impiden la irrupción de imposiciones absurdas. Sí, una mujer con las piernas abiertas tiene bien colocados los pies en la tierra.

Abre los ojos y observa cómo conquistan su lugar en el mundo.

Mónica Soto Icaza

Selección de relatos de horror #LibrosQueMeGustan

Este #ViernesDeLectura navideño recomendaré un libro entretenido e inquietante, de esos que arrancan a los lectores de la realidad por horas y los lleva a universos fantásticos de deliciosa ansiedad: Selección de relatos de horror, de Edgar Allan Poe, de Plutón Ediciones.

Esta selección contiene cuentos como «Los crímenes de la calle Morgue», «El escarabajo de oro»; mi favorito por su combinación entre misterio y erotismo: «La máscara de la muerte roja»; y por supuesto, el famoso poema «El cuervo», entre otros.

Los cuentos de Edgar Allan poe son narraciones de un estilo muy definido, que envuelven en ambientes, personajes y anécdotas de manera que atrapan desde las primeras palabras. Son tan intensos y se convirtieron en clásicos porque no hay nada más espeluznante que el terror que un ser humano puede provocar a otro, y en contar esas historias Allan Poe fue el gran maestro.

Fenalem #LibrosQueMeGustan

Este #ViernesDeLectura no recomendaré un solo libro, sino un lugar virtual en el que habrá cientos de libros: la Fenalem.

La cancelación de la FIL de Guadalajara en su formato presencial trajo especial frustración para los escritores y escritoras menos visibles de México. Es por esto que un grupo de valientes y entusiastas escritoras, conformado por Guadalupe Vera García, Magdalena Pérez Selvas, Patricia Bermúdez, Carla Cejudo, Julia Cuéllar, Elsa D. Solórzano, Kiara Fernández, Jazmín García Vázquez, Mayahuel Zárate, Fanny Morán, Camelia Rosío Moreno, Alejandra R. Montelongo, Maru San Martín, Perla Santos y Marisol Vega respondió a la inquietud de la fundadora de Escritoras Mexicanas, Cristina Liceaga y así, con pura voluntad, amor al arte y determinación, dieron forma a la primera Feria nacional de libro de Escritoras Mexicanas, que será del 8 al 11 de diciembre de manera virtual a través de la página de Facebook de Escritoras Mexicanas: EscritorasMx | Facebook

El objetivo de la feria es hacer visible la literatura escrita por mujeres, y vaya que será así: durante tres días, de las 11 de la mañana a las 9 de la noche, la red será tomada por más de cien escritoras de todo el territorio nacional, Norte, Bajío, Centro y Sur estarán representados, además de autoras que viven en el extranjero y en lenguas originarias. También habrá talleres literarios.

Así que ya sabes, nos quisieron convencer de que «mujeres juntas, ni difuntas», y hoy una vez más mujeres talentosas, sororas y con amor por compartir provocan un evento sin precedentes que estoy segura será un éxito y se convertirá en uno de los más importantes del año: una celebración de la palabra a través de novelas, ensayos, antologías, microficciones, poesía y cuentos.

Fenalem:

Transmisión en vivo desde el canal de Facebook: EscritorasMx | Facebook

La obra de las autoras estará a la venta en Escritoras Mexicanas – Proyecto cultural para la difusión de la obra de escritoras mexicanas de todas las épocas y en escritorasmx@gmail.com

Las actividades quedarán grabadas en la cuenta de YouTube @EscritorasMx

Fecha: 8 al 11 de diciembre de 2020

Horario: 11 am a 21 pm

Encuentra más información en: Escritoras Mexicanas – Proyecto cultural para la difusión de la obra de escritoras mexicanas de todas las épocas


Y ya que estamos en esto, te invito a la participación que tendré en la Fenalem, el 10 de diciembre a las 8 de la noche:

Recuento de poemas #LibrosQueMeGustan

Jaime Sabines, el poeta chiapaneco y uno de los escritores consentidos de los mexicanos, escribió una vasta y profunda obra que incluye desde poemas de tinte político y social, hasta amorosos.

Por eso este #ViernesDeLectura recomiendo Recuento de poemas (1950-1993). En él se incluyen diversos libros de poesía de Sabines, desde Horal, publicado en 1950; Tarumba, de 1956, Poemas sueltos, del 1951 a 1961 y Algo sobre la muerte del mayor Sabines, de 1973, entre otros.

La importancia de la obra de este autor es que acercó el lenguaje poético a gente que por costumbre rechazaba la voz poética, logrando cautivar a un sinnúmero de seguidores, y también a una gran cantidad de detractores, escritores de rigidez mental que no pueden soportar que la lírica baje de los pedestales para posarse en las manos de las personas comunes y corrientes, como tú y como yo.

Recomiendo leer sus textos con el corazón ligero, abierto a la belleza y a encontrar en esas líneas trozos y trazos de la propia vida. Porque sí: «los amorosos callan. El amor es el silencio más fino, el más tembloroso, el más insoportable.»

Garras del paraíso #LibrosQueMeGustan

Con un estilo sin delicadezas ni poses falsas, la poesía de Charles Bukowski es convertirte en testigo de la belleza de las palabras en la decadencia de la realidad.

Por eso hoy recomiendo Garras del paraíso (flash poesía), del escritor estadounidense nacido en Alemania Charles Bukowski, uno de mis poetas y narradores favoritos (aquí confieso que su obra influyó mucho en mi libro de cuentos Grab my pussy!, publicado hace tres años).

Garras del paraíso está compuesto por 21 poemas. Como buen libro de poesía, es breve, pero de intensidad agotadora.

Comienza con un poema dedicado al incendio de la biblioteca pública de los Ángeles, refugio de Bukowski: «Mientras otros jóvenes perseguían señoritas, yo perseguía viejos libros», escribió el autor.

En este libro encontramos varias sentencias memorables: «lo más importante es saber atravesar el fuego», o «la muerte debería llegar fácilmente: como un tren de mercancías que no oyes cuando estás de espaldas.»

La poesía de Bukowski es amada u odiada, pero jamás pasa desapercibida. Gusta o incomoda por su honestidad. Su narrativa y obra poética es casi autobiográfica y por eso la percibes en la piel.

Por eso este #ViernesDeLectura recomiendo Garras del paraíso, de Charles Bukowski en #LibrosQueMeGustan

Autoconjuro de madrugada

Desde niña sé que soy una mujer rara. No soy políticamente correcta ni anarquista. Ni celosa ni partidaria del drama, pero no permito, bajo ninguna circunstancia, que las ofensas se queden en el silencio. Como soy demasiado equilibrada para ser artista, escribo mis desequilibrios y los comparto en poesía.

Ayer fui mala esposa, hoy soy una soltera corregida y aumentada. En ocasiones una mala madre y casi siempre la mejor que conozco. Sé que mi cara no es la más linda ni mi cuerpo el más escultural, pero son los únicos que tengo, y los amo con sus poros abiertos y estas piernas de muslos abundantes que han caminado conmigo casi la mitad del mundo.

Dicen que soy sensual y estoy de acuerdo: me gusta el sexo y lo hago sólo con quien se me da la gana y cuando quiero. He sido más generosa que egoísta, en ocasiones mucho más de lo que otros merecían. He tenido la cartera vacía y también llena, sé que esa precisa circunstancia depende nada más de mí.

Me gusta detenerme a mirar el cielo durante varios minutos al día, escuchar conversaciones ajenas en lugares públicos, sonreír a extraños por curiosidad pura.

Confieso que me enamoro fácil, que me asombro fácil, que no me gustan las complicaciones y huyo de los problemas, por lo que es probable que jamás logre algo demasiado “importante” en la vida. Estoy tan segura que después de la muerte está la nada, que converso con mis muertos, aunque sean sordos. No comprendo a quienes no creen en Dios, pero no me peleo con nadie por lo que cree o deje de creer: seguramente ellos tampoco me comprenden a mí.

Como soy todo lo que tengo, valoro cada instante que comparto conmigo, y si al mismo tiempo coincido con familia y amigos, entonces la felicidad se multiplica.

Me llamo Mónica y me gusta la vida. Cuando yo muera, no habrá quien se lamente por mis sueños sin cumplir o mis días sin gozo, porque no existen: he vivido sin miedo, amado sin medida; he hecho el amor con magia y conjurado mi presente, que se convierte en un futuro lleno de luz.

Hembra humana…

Soy un ejemplar de la raza humana,
hembra mestiza;
mis orgasmos son silenciosos,
poseen la humedad milenaria
de mis realidades antiguas;
sé que en mi historia de almas
siempre he sido mujer,
me lo dijo un sueño de niña,
me lo dice la sabiduría de pieles
que se conocen
sin haberse visto jamás.

Prefiero la nieve de limón blanca,
el regocijo de escuchar las gotas de lluvia
chocar contra cualquier superficie.
Me gusta decirle su hermosura
a quien considero hermoso
y prefiero el silencio
cuando de mi boca amenazan
con salir balas en vez de palabras.

Admiro a las mujeres de tenacidad incorruptible,
de ojos que esconden secretos
para salvar tristezas;
a los hombres que cambian pañales
con la misma destreza
con que llevan a cabo estados financieros
y proyecciones de ventas.

No me gustan las religiones,
pero amo a Dios;
ni los políticos
cuando sólo son políticos;
aborrezco la injusticia
y prefiero las verdades
a las mentiras piadosas.

A diario me miro al espejo en las noches
y el reflejo me susurra que si muero mañana
mis huellas ya no serán de arena.
Desde que escucho esa voz
tengo predilección por los deportes extremos
y por cumplir mis promesas.

Creo en los fantasmas,
en la vida después de la vida,
creo en lo que puedo lograr por mí misma,
y también creo en el talento de otros.

Tengo un brazo izquierdo diestro
y un derecho zurdo,
dos ojos que miran bien de cerca
y de lejos.
Un cuerpo sano
que ha dado a luz dos veces
y más de cinco sentidos
para percibir el Universo.

Escribo poemas en los cuadernos
y en las horas,
soy buena para deleitarme
y mala para sufrir,
amo amar
y no conozco el odio,
aunque estoy segura
que me he acercado a él algunas veces.

Soy una hembra humana afortunada,
con finas arrugas en los ojos
por haber sonreído tanto
y llorado tan poco.

Mónica Soto Icaza

La belleza del marido #LibrosQueMeGustan

Una historia de amor y desamor que no es una novela, pero tampoco un cuento, pero tampoco un poemario, definida por la autora en el subtítulo como: un ensayo narrativo en 29 tangos. Eso es La belleza del marido, de la escritora canadiense Anne Carson, un libro difícil de definir, pero fácil de disfrutar.

Esta obra no es una más sobre amor fallido e infidelidad. Su estructura, el desorden temporal, la poesía en las palabras lo ha convertido en una de las obras maestras de la narrativa actual. Cada capítulo tiene un epígrafe de Keats, a quien la autora dedica el libro.

Un aspecto muy sobresaliente son sus frases memorables, como: “El deseo al cuadrado es amor y el amor al cuadrado es locura. La locura al cuadrado es matrimonio”, y que fue ganador del premio T.S. Eliot de poesía.

Me gusta este libro por su sentido del humor algo ácido, por lo novedoso que resulta leer algo con un lenguaje propio, por la honestidad de sus planteamientos porque sencillamente la protagonista confiesa que sí, se enamoró de su marido por la belleza física, y fue esa belleza física la que finalmente los llevó al divorcio y la perdición.

Acto de fe

La vida es un acto de fe. A veces te quiebra como rama o te eleva hacia el cielo como hoja y te permite conocer algunos milagros. Usa sus mejores ropas para iluminar los días nublados, y de repente deja un charco en el suelo para que resbales y aprendas a mirar los días de sol.

Cuando te conviertes en maniquí la vida se encarga de colocarte un corazón en el pecho, de golpearte con un dedo en el hombro para señalar los caminos que tienen tu nombre.

Tan maravillosa es la vida que es cielo abierto y también pozo sin fondo, te deja nadar en agua fresca y zambullirte de placer en el ensueño antes de permitirte despertar.

Por eso los días exigen romper las reglas que quieren romperte, abrazar a quien pretende ahorcarte; tener buenos deseos para los que odian. Ha llegado el tiempo de escuchar a la luz: abandona las armas y abre los brazos a la libertad.

Consideraciones antes de publicar un libro

Nota previa:

Estas recomendaciones están basadas en mi experiencia, mis errores, aciertos y golpes de suerte como editora y escritora independiente y sujetas a cambios y ampliación por nuevas experiencias.

  1. Escribe sin pensar demasiado, sin presión, sin censura, sin fijarte en la gramática o la ortografía, sólo escribe. Una vez que termines, corrige con lupa y a conciencia.
  2. Por cada puerta que se cierra, pueden abrirse muchas más. La carrera del escritor es de resistencia, tenacidad y, sobre todo, pasión.
  3. En ocasiones es difícil saber cuándo el texto ya está terminado, por eso es recomendable dejarlo descansar en un cajón, sin verlo para nada ni pensar en él al menos por unas tres o cuatro semanas. 
  4. Tu familia, desde tu mamá hasta tus parientes lejanos, leerán tu libro y te dirán que es magnífico. Ponlo en duda: el cariño puede nublar su objetividad.
  5. Tu libro va a gustarle a mucha gente y otras personas van a odiarlo. No gastes tu energía en preocuparte por eso.
  6. Registra tu libro antes de mandarlo a dictamen a alguna editorial o a concursos.
  7. Somete tu obra a concurso antes de buscar publicarla, sobre todo si se trata de géneros literarios: novela, poesía, cuento, ensayo, teatro, porque de esta forma tienes más posibilidades de llamar la atención de las editoriales.
  8. Ten claro el tipo de libro que quieres publicar, así caminarás sobre suelo sólido y no sobre sueños guajiros.
  9. Es básico conocer cuál es el mercado de tu libro, qué tipo de libro es, antes de mandarlo a una editorial.
  10. Investiga qué tipos de libros publica la editorial a la que piensas enviar tu libro. Normalmente esa información aparece en su sitio web.
  11. Escucha con apertura los comentarios y sugerencias sobre el texto, y luego deshazte de los que no le aporten algo.
  12. Cuando escribes un libro y quieres publicarlo la suerte es un factor importante, pero mucho más determinante será el trabajo, la tenacidad, el esfuerzo y el desafío a tus miedos y prejuicios.
  13. Aléjate de los editores que te adulen demasiado, sobre todo si en esa editorial tienes que pagar por publicar tu libro.
  14. Precisa por escrito todos los acuerdos a los que llegues con el editor.
  15. Firma siempre un contrato de edición, sin miedo ni reparos a lo legal. Te puedes salvar de muchos problemas. 
  16. Los únicos Derechos que puedes transferir al editor o la editorial son los Derechos Patrimoniales.
  17. Si vas a invertir en la impresión del libro, no cedas tus Derechos Patrimoniales. A menos que recibas un pago o hagas un intercambio, si tú pagas por hacer el libro es ilegal y absurdo que los transfieras.
  18. Si vas a transferir tus Derechos Patrimoniales fíjate por cuánto tiempo. Algunas editoriales los reservan dos, cinco, siete años, a veces, más tiempo y, normalmente, son ellos quienes fijan la vigencia. Al negociar tu contrato toma en cuenta que a mayores beneficios (en promoción, difusión, distribución, presentaciones, regalías, etcétera), mayor tiempo. Si tú tienes que pagar por todo y encargarte de la mayoría de los asuntos mencionados, no los transfieras.
  19. En caso de dudas siempre es mejor consultar a un abogado o acercarse a las oficinas del Indautor.
  20. Aunque te conviertas en un escritor auto-publicado en plataformas digitales o impresas, siempre busca asesoría de un editor o corrector de estilo. El gran problema de esta época es la cantidad de autores que no publican sus libros con rigor, lo que lleva a que no tengan el éxito que esperaban.
  21. Si vas a llevar tu texto directamente a una imprenta, pregunta (y constata que te estén diciendo la verdad) si ellos realizan directamente el trabajo o si lo maquilan. Pide muestras de otros libros que hayan hecho.
  22. Cuando termines de escribir tu libro imprime la versión final para revisarla. Es común que en la pantalla se oculten los errores.
  23. Los lectores tienen un radar de libros malos, trabaja en el tuyo lo suficiente como para que le den una oportunidad.
  24. Algunas editoriales independientes trabajan más como imprentas, solo diseñan e imprimen en libro y te los entregan para que tú te encargues de difundirlos y venderlos.
  25. Antes de pagar para que una editorial independiente (de aquellas en las que tú debes invertir dinero) te publique tu libro, somete el texto a corrección de estilo y luego a concursos. Cuando empiezas, abona más prestigio ganar un concurso o una beca, que tener un libro.
  26. Para saber si un editor o editorial va a cumplir con lo que promete, investiga si ya ha trabajado de esa forma con otros libros o escritores, si distribuye en las librerías que dice, si conoce a la gente que declara conocer; si ha logrado con otros títulos lo que asegura logrará con el tuyo. No confíes a ciegas.
  27. Trabajar en la promoción del libro es importante, así como también lo es el uso de las redes sociales, blogs y otras plataformas para darte a conocer; pero cuida de no pasar tanto tiempo promoviéndote de forma tal que pierdas las horas que puedes ocupar para hacer lo tuyo: escribir.
  28. Lo más probable es que estés inconforme con el trabajo que desarrolla tu editor o la editorial respecto a la difusión y distribución del libro, así que lo mejor es relajarse y tener una buena actitud para recibir lo que sale bien y tolerancia a la frustración hacia lo que no resulta como lo esperabas.
  29. Toma en cuenta que los medios de comunicación buscan hablar sobre temas de interés general, así que, si tu libro no trata sobre algo novedoso, polémico o de actualidad es difícil que centren su atención en ti. Aunque no imposible.
  30. Cuando eres un autor desconocido el trabajo de promoción será doble, porque hay que dar a conocer tu libro, pero también a ti.
  31. Es lógico que tendrás expectativas respecto a la publicación de tu libro, pero es mentalmente sano recibir lo positivo que llega como si fuera una hermosa sorpresa, y trabajar por lo que no resultó así.
  32. Al momento de negociar tu contrato toma en cuenta que tendrás acuerdos y desacuerdos: tanto la editorial como tú deben ser flexibles para llegar a un convenio satisfactorio para ambos.
  33. Cuando decides publicar tu libro deja de ser un poco tuyo y se vuelve, afortunadamente, pertenencia del lector.
  34. Si decides hacer público tu libro, también tienes que decidir trabajar por él todo lo que sea necesario. Ya seas tú o alguien más quien invierta en la publicación, existe un riesgo de capital, trabajo y esfuerzo por tu obra. Eso se agradece y valora.
  35. Se debe realizar el Depósito Legal de dos ejemplares de la edición: uno se va a la Biblioteca Nacional y otro a la Biblioteca del Congreso de la Unión.
  36. Por más éxito que tengas nunca olvides cómo era todo cuando iniciaste.
  37. Cuando seas de la generación de los autores consagrados, no te conviertas en quien cree que la literatura ha muerto y todo era mejor antes. No hay generación que no haya pensado eso.
  38. No creas promesas de nadie hasta que sean una realidad.
  39. Atrévete a romper algunas reglas y lleva a cabo las locuras que se te ocurran para llamar la atención sobre tu libro. En la literatura todavía queda mucho campo virgen por explorar.
  40. ¡Prepárate para una de las experiencias más emocionantes y enriquecedoras de tu vida!

Esas recomendaciones forman parte de mi libro Libera tus libros. El arte de hacer y vender libros en México. Si quieres saber más sobre él da click aquí:

Lo que dejó tu adiós #LibrosQueMeGustan

A los 15 años acompañé a mi novio poeta a un taller de poesía. Ahí conocí a Rodolfo Naró, autor del libro que recomiendo en este #ViernesDeLectura: Lo que dejó tu adiós. Recuerdo que Rodolfo era uno de los veteranos del taller y desde entonces admiré su poesía franca, sus imágenes cotidianas descritas con una belleza discreta escurriendo por los detalles.

Lo que dejó tu adiós es una compilación de varios de los libros de poemas de Rodolfo, escritos a lo ancho de 10 años. El tema predominante es el amor, aunque también habla de la situación de mundo y algunos detalles eróticos.

El mercado editorial actual no apuesta normalmente por la poesía, por lo menos no por la poesía de los vivos, por eso este tomo es tan sobresaliente: lleva tres reediciones y se ha posicionado como uno de los predilectos de los jóvenes.

El lector que entre a sus páginas encontrará mucho de sí mismo en las palabras del autor: evocaciones del dolor del amor no correspondido, el arrepentimiento de haber entregado demasiado, el gozo de la interacción plena con la persona amada.

El estilo de Naró es tan familiar y cotidiano que hace comprender lo que Octavio Paz escribió en El arco y la lira: «Cada lector busca algo en el poema. Y no es insólito que lo encuentre: Ya lo llevaba dentro.»

Por eso recomiendo hoy Lo que dejó tu adiós, de Rodolfo Naró en #LibrosQueMeGustan

Homenaje a los hombres #poesíaMSI

Hay hombres que duelen.
Hombres que salvan.

Hombres de una noche que se quedan para siempre
y hombres cotidianos que se pierden entre los recuerdos.

Hay hombres lobo y hombres sirena
hombres con voz de volcán
y hombres con garganta de arpa.

Existen hombres de papel moneda y autos caros
Hombres de castillos en el aire
y promesas imposibles.

Los innombrables, los cliché, los de lengua fácil y corazón complicado. Los de mentiras, los de rosas rojas. Los de piel y sangre. Los de vinil y lágrimas.

Hombres de asbesto. Hombres de papel de lija. Hombres de satín y hombres de agua. Hombres de alarido y hombres de sonrisa.

Hombres como todos. Hombres como ninguno.

Y tú.

#poesía

Mónica Soto Icaza

Carta a una erotómana viva que vive el EROTISMO EN VERSOS. Por Carlos Bracho

A Mónica Soto Icaza

Mónica: has entrado al mundo de las mujeres libres, de las mujeres sabias, de las mujeres que conocen a la perfección el acto amoroso y su sublimación que es el erotismo. Te felicito por ello. Y no voy a entrar en un análisis crítico o algún barrunto que se le parezca, no. Tu poesía está allí, está al rojo blanco. No necesita más que ser leída y gozada y puesta en práctica por los posibles lectores y las lectoras ávidas de vida. Son una profunda lección de amor, de profundo amor. Por ello digo que:


Al principio de la humanidad el erotismo era posicional y sólo garantizaba la continuación de la especie. Más tarde se registra una evolución , producto de la práctica cotidiana, de la convivencia y del trato continuo con la pareja, y entonces, poco a poco, la humanidad camina directo al erotismo.


Bien. Ahora, inspirado en tus bellos, calientes e ilustrativos poemas, cito a las mujeres que han glorificado este acto heroico y fundamental:
Anaïs Nin: “ También yo estoy interesada por el mal, y quiero para mí una vida dionisíaca, embriaguez, pasión y caos.”. Andrea Montiel: “…quiero bañarme el cuerpo/ caminar desnuda/ respirar profundo…”. Carmen Alardin: “…Se fugó nuestra negra doncellez/ por las botellas de champaña…”. Mariana Alcoforado: “…Harás igualmente bien en no querer a ninguna otra. ¿Podría satisfacerte una pasión menos ardiente que la mía?”. Gabriela Mistral: “Ruth lo miró de la planta a la frente,/ y fue sus ojos saciados bajando,/ como el que bebe en inmensa corriente…”. Alfonsina Storni: “La niña de quince años con su esponjado seno:/ ¿Sueñas echarla garras, oh, goloso animal?”. Pita Amor: “…con mis brazos vacíos de caricias,/ con ansias de estrecharte/ pensaba en las delicias/ de esas noches pasadas y ficticias.”. Carmen de la Fuente: “Porque encarnas un fauno con arrebatos místicos/ y abres rosas antiguas sobre los vientres pálidos/ de ardientes odaliscas.”. Griselda Alvarez: “No se puede vivir sin erotismo, / viene del más allá como mandato,/…”.

En vista de estas armoniosas y gratas declaraciones, Mónica, como digo arriba, con tus poesías, con tus amores, con tus sueños, ya estás dentro del carruaje literario en donde viajan las mujeres que tienen el alma al rojo vivo y que han amado como ningún otro ser lo ha hecho.

CARLOS BRACHO

FB_IMG_1559420150025

Las mujeres de más de 30

Las mujeres de más de 30 vivimos cada día realizando nuestros sueños de niñas. Tenemos pocos temores y muchos aprecios; sabemos emprender el vuelo, pero ponemos los pies en la tierra para estar con quienes amamos en los momentos y lugares precisos.

Las mujeres de más de 30 somos románticas, mas hemos aprendido a escuchar también a nuestro intelecto, lo que nos hace independientes cuando es necesario y solidarias si se trata de secar lágrimas y curar heridas.

Las mujeres de más de 30 además de esculturales cuerpos, hemos forjado esculturales almas; poseemos un brillo misterioso en la mirada, y con certeza digo que más de un secreto para quitarnos la tristeza.

Las mujeres de más de 30 conocemos los tiempos difíciles, sabemos resolver problemas con sutileza; nada es demasiado grande para nuestro ímpetu ni demasiado pequeño como para pasar desapercibido.

Las mujeres de más de 30 tenemos arrugas en la frente y varias canas en el cabello, con orgullo portamos nuestras cicatrices, sobre las que han sanado amores y nacido personas.

Las mujeres de más de 30 elegimos con cuidado los apegos, defendemos nuestra dignidad con humildad y soberbia, seducimos con elegancia y de nuestros dedos surge magia cuando compartimos humedades en la cama.

Las mujeres de más de 30 somos inocentes a voluntad, encontramos la respuesta correcta hasta a preguntas necias. A veces también somos malcriadas, nos regalamos placeres enormes disfrazados de mínimos detalles.

Las mujeres de más de 30 somos expertas en varios artes solo conocidos por nosotras, sentimos la adrenalina de la libertad y jamás dudaremos en lanzarnos descalzas a cualquier abismo, vistiendo sólo unas alas nuevas.

Mónica Soto Icaza

Lirios en el cielo #autoentrevista

Mi primer trabajo fue el de correctora de la fuente cultural. A las tres semanas de empezar a trabajar en la sección Camaleón de la Revista Época, mi jefe y ahora gran amigo, David Siller, me encomendó la redacción de los primeros artículos que publiqué: ensayos literarios, reseñas de libros, reportajes, y lo que más disfrutaba: entrevistas.

A los 22 años ya quería echarme el mundo al plato (estoy hablando del 2002, cuando se jugaba la Copa Mundial de Futbol en Corea-Japón y el Congreso de Estados Unidos reconocía al italiano Antonio Meucci como el auténtico inventor del teléfono), así que en mi lógica juvenil reflexioné que necesitaba generar un estilo propio para entrevistar, y qué mejor que haciendo preguntas inesperadas, y sobre todo, una que fuera mi sello personal: “Personaje, te han entrevistado muchas veces, ¿qué pregunta siempre has querido que te hagan y nunca te han hecho?”

Recibí infinidad de respuestas, desde un “por qué canto” de un cantante famoso, un “si me gustó la entrevista que me acaban de hacer” de un actor guapo y famoso, un “¿tienes los ojos amarillos?” de una chica Almodóvar, hasta un “de qué tamaño la tengo” de un músico vulgar y no tan famoso.

El caso es que amo entrevistar gente y entonces me di a la tarea de entrevistarme a mí misma acerca de mi nuevo libro de poemas Lirios en el cielo, una antología personalísima de textos y fotografías que posee dos temas centrales: el erotismo y la libertad, y que hoy comparto con ustedes con toda la gratitud para quienes han llegado hasta este punto.

Liros en el cielo. páginas

  1. Lirios en el cielo es el libro más vivencial que he escrito hasta ahora. Los textos surgieron de experiencias personales que tuve la necesidad de decantar en forma de poesía, prosa poética o prosa pura para convertir lo terrible en belleza. Siempre he creído que lo verdaderamente valioso de la creación es la materia prima, porque es lo que le da consistencia a las emociones que provocarás en el lector/testigo/espectador.
  2. Los libros que escribo son temáticos, mi mente los concibe como un todo: idea, historia, papel y formato dialogan durante varios días, a veces semanas, para lograr convertirse en una unidad. Este libro de poesía es un fuera de formato. Casi cuadrado, está encuadernado con wire-o en pasta dura, como si fuera una carpeta que además esconde la gama bicolor de las teclas de un piano (Andrés Castuera-Micher en la presentación del 18 de junio en la Casa del Poeta Ramón López Velarde develó este guiño oculto), entre páginas de texto y otras de fotografía. Amo que entre líneas haya no solo ideas, sino conceptos en general, porque a fin de cuentas, eso logra que la intención del erotismo llegue al subconsciente de quienes lo tienen en las manos.
  3. El tema de las fotos mías para acompañar mis textos ha sido muy comentado y al fin he dedido dar una respuesta concreta. La razón es muy sencilla: a través de los ojos de los fotógrafos he visto una visión distinta de mí que me ha ayudado a completarme. Los seres humanos nos hacemos conscientes de nuestra humanidad cuando nos miramos en los ojos de otros, es por eso que no podemos ser indiferentes ante una mirada de tristeza, ante la felicidad ajena o hasta un bostezo. Las fotos muestran el mismo rostro, el mismo cuerpo, pero en diálogos con otro, lo que enriquece la experiencia.
  4. Claro que las fotos han generado y generan emociones extremas en algunas personas, que van desde la lujuria, hasta el odio en ocasiones. ¿Por qué lo consiguen? Porque las imágenes de este tipo nos conectan con esa parte donde habitan el deseo y las perversiones: por eso confrontan, son un testimonio que no tiene entre sus posibilidades el engaño.
  5. Decidí no venderlo en librerías porque de esta forma tengo la oportunidad de firmar prácticamente todos los ejemplares del tiraje, y además los pedidos de libros de poesía, sobre todo de editoriales independientes, regresan casi íntegros (eso sí, emplayados con mucho orden, limpieza y cuidado). Como no se trata de sufrir ni hacer sufrir a los compradores de las tiendas de libros, mejor lo ofrezco directamente en este portal (https://monicasotoicaza.com/libreria/), ferias y presentaciones.
  6. El título del libro hace un guiño a mi yo de 12 años en medio de una experiencia aparentemente inocente, pero que ayudó a definir mi paso por la vida, algo así como le sucedió a la protagonista de El amante de Margarite Duras, que lo explicaba así: “A los quince años tenía el rostro del placer y no conocía el placer”. Fui con mi familia a Xochimilco en la época en que había una plaga de lirios en los canales. Entonces para ayudar a “acabar” con la plaga mis hermanas y yo sacábamos las plantas del agua para ponerlas en la trajinera. Cuando levanté la primera y vi cómo se escurría el líquido por las raíces tuve la primera visión erótica de la que tengo memoria y me ha acompañado desde ese momento.
  7. Lirios en el cielo tiene dos naturalezas: la primera es la erótica, amorosa y desamorosa, en la que cuento una historia de dolor y desengaño y cómo esas emociones tristes transmutan en deleite, amor propio y erotismo. La segunda naturaleza es la de la libertad, donde se vuelve concreto lo aguerrido del espíritu fuerte, la solidez de las decisiones, el afán por gobernar la propia vida más allá de sus sinsabores, los golpes de suerte y las opiniones de los demás.
  8. Escribo sobre erotismo como protesta contra la violencia que se vive en el mundo. Yo protesto con los labios y las piernas listas, con la pluma dispuesta a escribir acerca de orgasmos propios y ajenos; porque el amor lo vale, el placer lo vale, la belleza lo vale. Porque el despertar del instinto lo vale. Porque el mundo está sediento de convicciones.

Lirios en el cielo. Formato

 


Si te interesa el libro y quieres que lo envíe dedicado directamente a tu domicilio, puedes adquirirlo aquí:

Lirios en el cielo

Lirios en el cielo es un libro de poesía erótica, seductora, de libertad. En él todos los textos son anécdotas y están dedicados a quienes los inspiraron. En sus páginas encontrarás poemas y fotografías que quieren provocarte suspiros y fantasías para recordarte que cada momento cerca de tus deseos es experimentar en carne viva la felicidad.

MX$140,00


O si quieres descargarlo desde Amazon para Kindle, lo encuentras así:

Ama y Dueña de Mí

Desde hoy me doy cuenta

que así como me pertenecen mis tristezas,

también me pertenecen mis bendiciones.

 

Desde hoy decidiré cuándo llorar por ti,

sabiendo que puedo disfrutar de mi tristeza

sin remordimientos.

 

Desde hoy decidiré cuándo reír por mí,

sabiendo que puedo disfrutar de mi alegría,

también sin remordimientos.

 

Desde hoy viviré mis días como dueña de mis emociones,

abandonaré el traje de víctima.

 

Desde hoy regaré mis momentos con agua de belleza

y lluvia de gotas mágicas.

 

Desde hoy soy Ama de mis circunstancias

y Dueña de mis pensamientos.

Desde este momento Soy Ama y Dueña de Mí.

DESDE HOY Y PARA SIEMPRE.

 


Escribí este texto después de una experiencia muy amarga. Tenía enfrente el desamor personificado, así que en vez de rasgarme las vestiduras y darle energía e importancia a la situación que vivía, decidí que contrarrestaría lo terrible con poesía, la tristeza con hermosura,  lo trivial de un desengaño, con un compromiso eterno conmigo misma.

Así surgió no sólo este texto, sino mi novela Tacones en el armario, y a partir de ella, la obra que he ido desarrollando con los años.

Hoy sé que nada ni nadie me detiene y que conquistarme a mí es el mayor logro de mi existencia; lo demás ya son puras cerezas del pastel transformadas en guiños que hacen de mi paso por este mundo una serie de eventos deliciosos.

Gracias por leer mis líneas y así convertirte en parte de este gozo.


AMA Y DUEÑA DE MÍ. MÓNICA SOTO ICAZA