Somos las insaciables #8deMarzo

Somos las insaciables

las que caminan por los bordes

las que desgarran etiquetas

las que con una sonrisa conquistan universos.

 

 

Somos las hechiceras

las que conjuran en los orgasmos

las que son capaces de abandonarlo todo

para ser fieles a sí mismas.

 

Somos las alquimistas

las que tejen el dolor con los dedos

las creadoras de remembranzas

las que adivinan los días por venir.

 

Somos las aventureras

las que bailan descalzas

las que corren como niñas bajo la lluvia

y se atreven a saltar en las fronteras.

 

Somos las valientes

las que nombran todo por su nombre

las que hablan en voz alta

las que incomodan porque transparentan la verdad.

 

Somos las que caminan erguidas

las que pisan con fuerza

las sin dudas

las tan nuestras

las que transforman el fragmento de historia

que les tocó vivir.

 

 

Somos las insaciables. Mónica Soto Icaza

Soy… #poesía

Soy el color blanco salpicado de rojo, negro y verde esmeralda; un lugar donde comienzan varias corrientes de aire. Corazón-condominio. Neuronas-multifamiliar. Hormonas-castillo.

Soy un alto contraste. Más silencio que palabras. Acción sobre discurso. Timidez extrovertida. Sonrisa más que llanto. Propensión a encontrar belleza. Soy yo y otras personas.

Soy el suelo que piso, mi historia.

Soy mi futuro.

Soy una y tantas. Mi pensamiento más recurrente. Mi error más placentero. Mi acierto más afortunado.

Conjuro tu nombre

Conjuro tu nombre para materializarte entre mis piernas. Mis dedos siembran estremecimientos en tu pelo. Llevas mi cuerpo despacio a tu cama, con los labios como dientes cual truco de magia desapareces mi vestido frente al espejo. Tus ojos fluyen al color del encaje de mis bragas. Tu piel suda en la mía, yo transmuto en aguacero. Trazas palabras entre mis pliegues, me convierto en esclava. Te cabalgo para verte recorrer mi piel con las pupilas. Bailo sobre ti, levantas la cadera, dices que te gustan mis figuras geométricas.

Pronunció un «te amo» que es mentira. Juego a que somos eternos. Desgarro tu corazón con los colmillos. Gritas como si en mis esquinas sucediera tu último orgasmo.

Conjuro tu nombre. El tuyo o cualquier otro.